La muerte según la creencia budista

 

En el budismo, se tiene la creencia de que existe la Reencarnación, entendiendo por “reencarnar”, el hecho no demostrado (de ahí que muchas personas no crean en dicho concepto) de “liberarse” de la prisión de la Materia, tras la muerte.

Pues la Reencarnación se basa en que una vez acontecido dicho evento a un Ser Viviente, (es decir, su propia Muerte o fallecimiento), este, denominémosle “Alma”, sea capaz de “introducirte” en un nuevo Cuerpo Físico supuestamente, a propia voluntad. Además, dentro de las corrientes de Pensamiento budista, muchos adeptos sostienen la idea de que un Ser Viviente puede “salir” de la Entidad Corpórea donde mora o reside su “Alma” o “Espíritu”, pudiendo tras la Reencarnación, escoger inclusive, cuál será el próximo “vientre materno” que lo traerá a la Vida… es decir, que bajo esta Perspectiva, si un Alma muere, podrá escoger no solo introducirse de nuevo, voluntariamente, en la Rueda del Samsara para continuar dentro del Ciclo de Nacimieto-Muerte_Reencarnacion, sino “el contenedor” que lo traerá a la Vida tras Nacer. Igual esta es la Causa de por qué repetimos la Humanidad, el mismo Patrón de Comportamiento erróneo, a modo colectivo; dado que, por muchos cambios o variaciones que este tenga, incongruentemente y de forma casi perenne e interminable, siempre terminamos por repetirlo. Y me refiero a la Confrontación Bélica, al Miedo por el Miedo y al Peligro de Extinción al que siempre permanecemos expuestos y al que, de igual modo, exponemos a nuestros semejantes.

El Karma, un factor primordial, que influye en tu Nueva Vida

Asimismo, tanto en las creencias budistas o filosofías búdicas como en el hinduismo, se cree que, la calidad de tu “siguiente vida” o Reencarnación (dada la creencia de que existen los mencionados: Diez Reinos Espirituales), depende básica y fundamentalmente de un “factor primordial”: El Karma. Es decir, que tu vida contigua depende de los Pensamientos, Acciones, Decisiones y Hechos acaecidos en tu actual existencia. O lo que es lo mismo, tu siguiente vida, querido Ser Viviente, depende en un alto grado, de cómo estés viviendo, experimentado y/o actuado en tu vida actual, (y obviamente, del tipo de “Karma” (tanto Positivo como Negativo), que hayas acumulado en tus Existencias Pasadas o que vayas acumulando en tu Vida Presente.

Por lo que, bajo este punto de vista o filosofía budista, tenemos una enorme Responsabilidad que se reduce a que si en tu vida actual NO obras correctamente… aquel Ser Viviente Almico o aquello, en quien o lo que reencarnes, o bien “almacenará” tus deudas kármicas o “sufrirá” en sus “carnes” las Consecuencias de la suma de todos tus Errores. Por eso a veces no entendemos por qué un Inocente sin mancha, fallece de una forma “injusta e innecesaria” (como en el caso de un bebé que no ha tenido la posibilidad de “obrar el Mal” porque ni tan siquiera ha adquirido Consciencia sobre sí mismo. Existiendo la Posibilidad de que este “Ser” liberado de la Prisión de la Materia, opte por “Reencarnar” en otro vientre, (pudiendo escoger el mismo de la anterior vida), o de forma “concluyente y definitiva” elija “ascender a otro Plano Superior”.

Porque ante ciertas “experiencias” no hay una “Lógica” que ayude a entender por qué un Alma Inocente “paga” un alto precio (pues paga con su escasa y cortita vida) por un “terrible” error humano, por un acto impúdico deliberado, por causa de la irresponsabilidad, de la ineptitud, de la imprudencia, e incluso por razones basadas en actos deliberados provenidos de la envidia, la ira, la violencia, la injusticia, la deshonestidad, la venganza, la ruindad humana o la impiedad… porque un hecho horrible puede acaecernos pudiendo provenir desde las causas que han llevado a un ser falto de amor a carecer de Responsabilidad, Deber, Justicia y Compromiso para con sus semejantes, como una “Negligencia” o “Error Humano” que luego intentaremos “tapar” para evitar las “Consecuencias” que derivan de dicho “acto” por temor a las represalias. El problema es que el Universo capta cada Pensamiento, Idea, Vibración, Intención, Palabra… E incluso, irá acumulándolas, hasta que logre que obremos “lo correcto” (El Bien). Y, aunque no lo creas, es muy dificil acceder a una petición que parece tan sencilla… que incluso, nos resulta irrisoria.

Con lo que, resumidamente y, a fin de cuentas: tu “Ser Etérico”, el cual está sujeto ahora mismo a la Materia (es decir, aprisionado en ese cuerpo que abandonará tras la Muerte física), al morir, quedaráLibre” para introducirse en otra “Entidad o Forma Física”. Así que dentro de lo que nos permitan las “Circunstancias” intenta hacer lo “Correcto” por dificil que nos lo pongan. No os diré, no obstante: <>. Sólo, intentad hacer lo que creáis “correcto” en vuestros corazones, porque: <> (refiriéndome a El Padre, la Fuente Primigenia).

En el budismo, el concepto de los Diez Reinos Espirituales forma parte de la filosofía budista. Dado que estas creencias recogen la idea de que existen Diez Estados en la Vida a los que los Sentimientos están estrechamente ligados y vinculados. Siendo estos mismos (es decir, tus Sentimientos), dependientes a su vez, de las (de tus) Emociones y estando, asimismo, anexados y acoplados ambos conceptos, (o sea, tus Sentimientos y Emociones) a los (tus) Pensamientos. Pues tus Sentimientos, bajo la Perspectiva budista, de algún modo, están sujetos a estos dos elementos o nociones en cada momento de tu existencia terrena.

Los Diez Reinos Espirituales o Planos Existenciales

Asimismo, este concepto de los Diez Reinos Espirituales, está presente en la Cosmología Budista. Estos Diez Reinos, consisten y se dividen en Seis Estados Inferiores y Cuatro Estados Superiores.

Algunas escuelas budistas perciben, no obstante, este concepto de los “Diez Reinos” como algo “externo”, dado que asumen que estos “reinos” (a los cuales denominan los “Diez Planos Existenciales”), son Planos diferentes en los que se puede “Renacer” (es decir, diferentes Planos de Existencia (o Dimensiones), en los cuáles se puede “Nacer en cada Vida”). Otras doctrinas, dentro del budismo, verifican y asienten que estos “Reinos” o “Planos”, son como Estados de la Mente, que pueden intercambiarse entre sí, dependiendo las “Causas” y de los “Efectos”. Así que, en mi opinión, estos estados, pueden ser sustituidos y/o reemplazados, dependiendo de las Influencias Internas y/o Externas que se produzcan en el entorno. Es decir, que dichos “estados” que atañen al “ánimo” al fin y al cabo, dependen de las Situaciones, Sucesos, Acontecimientos, Decisiones, Hechos, Circunstancias, y principalmente, de los Estímulos, y, por ende, de la Respuesta a dichos Estímulos (externos/internos). Y, obviamente, estoy segura que coincidiremos en que el Control de Nuestras Emociones, depende del Control de Nuestros Pensamientos, de nuestra Motivación, y por tanto de los alicientes o la falta o ausencia de los mismos…) Por ello jamás debes permitir que nadie te “robe” la Ilusión. Se trata de “Despertar”, porque llevamos demasiado tiempo “dormidos”…

El Re-Nacimiento y su relación con el Karma

Pero, saliendo de mis reflexiones y elucubraciones, resumidamente, lo que dicha creencia o filosofía vienen a decir, es que nuestra calidad de vida (actual), se relaciona con nuestro modo de operar u obrar (en una vida anterior). Pues, según el budismo (que comparte muchas semejanzas con el hinduismo), la calidad de vida que llevas una vez reencarnas, es la Consecuencia de la vida que llevaste a cabo en tu Anterior Existencia, o en la suma de todas tus Vidas Previas.

Por ello insisto: reflexiona e imagina lo nefasto que sería, para ti mismo y para tus semejantes, que vayas acumulando un terrible “exceso de karma negativo”. Pues si dicha creencia afirma que todas tus “obras” junto con las Causas que las originan, en realidad, provienen de la unión y encadenamiento de tus Pensamientos, Sensaciones, Sentimientos, Emociones, Decisiones, Acciones, etc. 

Así que, querida Alma Viviente: No olvides que lo hagas hoy, condiciona en gran medida tu Vida Siguiente o tu próxima Reencarnación. En el caso de que la hubiera porque no desees terminar con el Ciclo de la Rueda del Samsara

Pues, la Intención budista, no es otra que lograr llegar a conseguir Optimizar tu Calidad de Vida y Mejorar tu Condición Humana, de forma constante, a lo largo de esas innumerables vidas que te son otorgadas, para poder alcanzar el Estado de la Iluminación. Es decir, el estado “ideal” del Ser, para que se dé su propio “Perfeccionamiento” que en realidad no es más que la adquisición de la Autoconciencia. Lo cual acontece mediante el Conocimiento del Sí Mismo, pues sin este “Proceso de Desarrollo Personal”, no tiene lugar el subsiguiente Proceso Espiritual. Tienes el derecho de “rehacerte cada día” si no te agradas sin un límite de tiempo definido. Por eso vive solo un día al día intentando no generarte enormes expectativas. Pues la mayor ambición del ser humano, debe ser su propio Autoconocimiento 

Ya que, en definitiva, de lo que trata la Reencarnación, es de a propia voluntad, des por iniciado tu propio Proceso Evolutivo. Apuntando esta dirección, hacia dos objetivos concretos, una vez escoges e inicias el Camino Iniciático (como el Loco del Tarot 0 y 22, que inicia y concluye un Ciclo). Es decir, que dicho “Viaje Iniciático” al que yo denomino “El Viaje del Loco”, pretende la Liberación del Samsara, que supone simple y llanamente, alcanzar el Primer Objetivo: “Liberarse del Ciclo Ininterrumpido de Existencias sin Control” hasta lograr hacer posible alcanzar ese Segundo Objetivo: la Iluminación, que junto a la tan ansiada liberación convierte al individuo (a cualquier ser), en un Buda. Por si lo desconoces, Buda significa Iluminado. Ya que “Buda” (en sánscrito बुद्ध, Buddha, «Despierto» o «Iluminado») es un nombre honorífico (cuyo contenido puede ser religioso, filosófico y/o espiritual), que se aplica a quien ha logrado un completo Despertar o una verdadera Iluminación Espiritual. Siendo Buda, (la deidad, budeidad, o el noble título de Buda Gautama, para los hinduistas uno de los “Avatares” (manifestaciones físicas) del dios Vishnú.

 

El Estado del Nirvana es la Iluminación

Obviamente, una concepción esta, NO aceptada por los budistas que consideran a Buda como un ser humano que alcanzó la Iluminación (como un Logos Solar, semejante a Jesús, el “Cristo mesiánico” o Mensajero de la Palabra Divina, el Verbo) lo que lo convierte en “alguien”, (ente, ser o deidad), elevadamente superior a cualquier Deva. En otros contextos, dentro del marco religioso (como el indio, donde asimismo se desarrollan creencias semejantes y afines al budismo), este despertar implica un estado de tranquilidad mental que podría compararse (o simplemente denominarse) con el Nirvana (Paraíso). Teniendo en cuenta que dentro de la Filosofía Chamánica (o Corriente de Pensamiento Shamánica) el “Nirvana”, se entiende como el: <<Estado de Liberación del Sufrimiento y del Ciclo de Renacimientos provocados por el Samsara o Rueda de la Vida>>.

Igualmente, encontrarás (pues quien busca hallará), que, dentro de la Corriente de Pensamiento budista o dentro de la Filosofía Budista, (es decir, en el Budismo) se especifica que en tu “Plano Astral” (dada tu Proyección Etérico-Sutil y a causa de la Ley de Correspondencia) existe al igual que existe una Mente Densa y un Cuerpo Denso, dentro del Mundo Material, (es decir, una Mente-Cuerpo Psíquico-Físico cargado de Energía Densa), existe una Mente Sutil y un Cuerpo Sutil, (un Cuerpo Etérico, inmaterial e intangible), en el Plano Astral, (al que puedes acceder mediante tu Yo Superior, Doble Astral o Doble Cuántico mediante la “técnica” del Desdoblamiento Astral), dentro del cual queda grabada e inscrita todo ese cumulo de Información Kármica (recuerda, tanto la Positiva como la Negativa) que almacena tu Ser, lo que implica a tus Pensamientos, Emociones, Impresiones, Sensaciones, Reflexiones, Meditaciones, Decisiones,  Actos o Acciones (Físicas/Verbales/Mentales/Espirituales), en absolutamente todos los contextos, parcelas o áreas de tu vida. Pero no solo de la actual sino de todas tus anteriores vidas, dado que dicha “Información Kármica” es la que transmuta (cambia de aspecto y/o transforma), y “traslada”, al “Ser Etérico” (invisible), el cual se libera una vez acontece el “tránsito” (es decir, la traslación o “marcha” del Ser Estérico del Cuerpo Físico o Entidad Corporal) conocida como la Muerte Física del Ser.

 

 

Pues, una vez esto acontece, (ya que el Ser Etérico, al haberse introducido dentro de la Rueda del Samsara, va de Encarnación en Encarnación de forma incesante), con lo que hay que saber salir de la Rueda de la Vida porque esta, contiene el Tiempo…. Ya que, debido a que dicho cúmulo de información kármica (o lo que es lo mismo y será mejor entendido, ya que, debido la suma de todo ese conjunto concerniente a tus:  Pensamientos/Emociones/Decisiones/Acciones, y ese largo etcétera que visto desde la Perspectiva Universal por la que el Universo se rige de la unión Causa/Efecto/Consecuenciaeres lo que expresas. Así que, si unimos a todo ello, que “te vas de este Plano” para regresar en “otra forma”, y que puedes traerte contigo, tanto tus viejas y anquilosadas Creencias, o al menos, pueden “sobrevivir” ciertas Corrientes de Pensamientos (algo nefastas), arraigadas, (cuestión por la que el Mundo siempre repite los mismos sucesos y/o eventos, como las Guerras de Poder, el deseo del Control de Masas, etc.), incluyendo todas esas Inclinaciones y/o Tendencias del individuo que han sido previamente determinadas en su anterior, Vida Pasada, sin lugar a dudas, vamos a tener que desarrollar por Amor a nosotros mismos y a nuestros semejantes, y a la Madre Tierra, la capacidad de Proyectar y Condicionar en nuestras actuales vidas mejoras necesarias de forma inminente, porque las futuras generaciones, donde podemos estar a saber si estamos, o en dónde estamos, van a necesitar de esa Apertura de Conciencia que trae el Estado de Iluminación.

Es por ello que, dentro de las creencias o filosofía budista, y en general en el budismo en sí, la interrupción que acontece entre una vida y otra existencia, va adquiriendo cada vez, mayor relevancia, dado que implica un cierto deber y mucha RESPONSABILIDAD. Porque eres quien va a traspasar tras el continuo Ciclo de Nacimiento-Muerte- Reencarnación a tu futura “existencia” (seas quien seas), ese “karma acumulado”. Porque para salir de este “Reino de la Muerte”; como Jesús le llamaba donde el Ser Humano se aferra al Sufrimiento, y según el budismo, Nacer es el Origen de todo dolor, debemos entrar al “Estado del Nirvana”, y hacer todo aquello que se precise para obtener la tan deseada iluminación.

 

 

Habitar un cuerpo humano no solo tiene esa enorme y gran Responsabilidad de no dejar al que “recoja nuestro Karma”, una vida llena de penalidades, sino que, en su lado positivo, tiene un valor añadido maravilloso. Dado que esta creencia o filosofía de vida, se basa en que absolutamente todas las criaturas vivas que existen en la Tierra, (sobre todo el ser humano por esa elevada Posibilidad que presenta en dicho “estado”: el de Aumentar su Nivel de Conciencia) presentan las condiciones óptimas para generar ese tan ineludible Deber y Responsabilidad: el Autoconocimiento. Pues es necesario el acceder a la Autoconciencia, para cumplir con el objetivo cada vez más importante e imprescindible que hará que sea posible un acercamiento a ese Estado de iluminación. Dado que, nuestra propia Supervivencia depende de ello, y no solo la nuestra, no seamos egoístas, también depende de nosotros, la supervivencia de todas las especies de este Planeta.

Namasté

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